Sergio Aguayo se llama un ciudadano que viajó desde Capiatá hasta Horqueta, buscando ingresos. Fue contratado para construir una vivienda, interín en que conoció a una mujer, de quien se enamoró por lo que decidió quedarse a vivir en la citada ciudad del norte.

Esa decisión la tomó hace un par de años y hoy, ya con una familia formada, además de continuar con su labor de constructor, hace lo posible para contrarrestar la crisis.

En los últimos años la situación económica en Horqueta se presenta complicada, razón por la cual Aguayo recurrió a la venta de los asaditos en la vía pública, a fin de generar ingresos económicos para su familia debido al aumento del precio de los productos de la canasta familiar, según el relato realizado por el periodista Freddy Rojas de ABC Color.

Migración forzada

La historia de Aguayo, aunque corta, sirve como muestra de la migración a la que se ven forzados muchos capiateños quienes deben rebuscarse en lugares alejados de su ciudad de origen para sobrevivir.

Si bien existen organismos como la Asociación de Emprendedores Capiateños (AEC) que busca fomentar el emprendedurismo para evitar la migración de los locales, es insuficiente para cubrir las necesidades de más de 200.000 pobladores.

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