Todas las mañanas, en un cruce de semáforo sobre la Ruta 2 “Mariscal Estigarribia”, en Capiatá, un hombre de 29 años, llamado Cristian Garcete, trabaja como limpiavidrios profesión no tan popular y pese a ello, afirma tener un objetivo más que simplemente subsistir.

En entrevista con ABC TV, Garcete cuenta que realiza ese trabajo con el objetivo de juntar dinero para poder seguir asistiendo a la universidad, con la finalidad de convertirse en un periodista deportivo.
Afirma que le ofrecieron trabajos, pero con turnos de 12 horas, lo que le hubiera imposibilitado asistir a la facultad.
“No era rentable para mí porque yo entiendo que el progreso también tiene que ver con que uno pueda realizarse intelectualmente, es decir, no me podía ir a la facultad por el tema del horario”, asegura.
El limpiavidrios afirma que siempre pide permiso antes de limpiar los vidrios de los automovilistas y asegura verse perjudicado por el mal comportamiento de muchas de las otras personas, que se dedican a la misma actividad.
Garcete indica que tomó inspiración de su madre, que trabajó limpiando sanitarios durante años.
“Mi mamá limpió sanitarios, se compró un terreno en 19 años. Gracias a la ayuda de mi señor padre que fue herrero, ella pudo tener la casa. ¿Por qué yo no voy a poder tener limpiando autos, siendo que autos es lo que abunda?”, comentó.
Garcete se dedica además a labores de jardinería y otros trabajos, siempre que pueda realizarlos por la mañana.

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