La docente Zully Jara de Correa explicó que asumió el cargo de dirección en la Escuela Virgen del Pilar de Capiatá, situada en el kilómetro 18 de la ruta 1, que había ganado por concurso en el 2010, y que luego en noviembre del 2016 unos funcionarios “aparentemente dirigentes políticos”, exigieron que fuera apartaran del cargo sin ningún sumario alguno y por cuestiones políticas.

“Se apersonaron en mi institución y entraron en mi oficina de forma violenta, tomaron la escuela y me apartaron del cargo”, relató.

Sostuvo que la denuncia planteada en su contra argumenta que supuestamente maltrataba a algunos docentes y a niños, además de tener cuentas poco claras de la administración de los bienes públicos.

Manifestó que en el 2017 solicitó una auditoría, que duró ocho meses, para aclarar los hechos que fueron denunciados en su contra.

“En esos ocho meses me sale un dictamen del Juzgado Administrativo en donde yo soy sancionada con 35 días de suspensión sin goce de sueldo. Se aplicó el 10 de setiembre de este año, hoy estamos el 19 de octubre. Vuelvo a mi lugar de trabajo en una supervisión tambien en Capiatá y solicito que me repongan en mi cargo de director al cual accedí como ganadora de un concurso, y no me están dando ese trabajo”,

Agregó que el sumario arrojó como que no se encontró evidencias de los hechos que se fueron adjudicados. También relató que llegó hasta el Ministerio de Educación y Cultura para hacer su reclamo, pero que no recibió respuesta.

“Es un grupo de supuestos padres, desconozco si son los mismos padres que tomaron la escuela hace 2 años. Yo no trabajo con el grupo político y es por eso”, refirió. Nombró a Quintín Lezcano, afiliado a la ANR, de ser el que lidera al grupo de padres que la cuestiona. La docente señaló que ella está afiliada al PLRA pero que no activa políticamente, y que por esa razón, se habría dado su destitución.

Su intención es que la repongan en el cargo, ya que mediante una resolución fue desvinculada de toda acusación.

Fuente: Ñanduti

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