Vecinos de un asentamiento ubicado en Capiatá protestaron frente a la vivienda de un supuesto microtraficante para exigirle que ya no venda estupefacientes a los niños y adolescentes de la zona.

Un grupo de vecinos del asentamiento Sueño y Esperanza de Capiatá realizaron una protesta contra un supuesto vendedor de estupefacientes para exigirle que ya no incurra en la comercialización de crac a niños y adolescentes de la zona.

Los manifestantes llegaron hasta la vivienda, donde quemaron cubiertas para manifestar su descontento.

También intentaron dar con otra persona que, a la par, es buscada por la Policía Nacional.

El presidente del asentamiento, Francisco Cabañas, manifestó que durante el viernes y sábado ya echaron a dos microtraficantes del lugar.

“Queremos limpiar nuestro barrio”, agregó, según informó el fotorreportero Juan Agüero a Última Hora.

Además, los vecinos buscan evitar que se sigan registrando robos domiciliarios.

Cabañas se quejó de que no tiene apoyo de la Policía Nacional, ni de la Fiscalía.

El sindicado como microtraficante se comprometió a cumplir la regla del asentamiento, pero negó proteger a un asaltante, como sospechan los vecinos.

Más barrios afectados

Otros barrios afectados por la proliferación de microtraficantes y adictos son San Juan Bautista, ubicado en el kilómetro 19,5 de la ruta 1, Barrio Kennedy en kilómetro 20 de la ruta 1, además del Barrio Niño Salvador del Mundo sito en el kilómetro 23 también de la ruta 1.

En San Juan Bautista, los vecinos interceptaron a uno de los adictos llevando electrodomésticos que había robado instantes antes de una vivienda.

Varias veces exigieron a los Policías detenerlos pero los uniformados simplemente los ignoran.

Comentarios

comentarios